Mis libros

Mis libros

domingo, 25 de enero de 2015

Diez consejos para quienes deseen escribir una novela.

Esta madrugada una lectora me escribió para comentarme que quiere escribir un libro y me pidió algunos consejos. Ya en otras ocasiones otros lectores me han pedido que lea sus manuscritos o que les dé consejos. No puedo leerlos. No porque no quiera sino porque si acepto uno me sentiré obligado a leer todos los que me envíen. Y otra porque no me considero un buen juez. En muchas ocasiones he escuchado comentarios sobre ciertas novelas y cuando las leo me decepciono o simplemente no opino lo mismo.

En muchas ocasiones he dicho que soy un aprendiz de escritor, y así me siento. El año pasado, un editor me aconsejó que ya no pensara así: «Créetelo, eres un escritor», me dijo. Me sentí muy halagado; sin embargo, siento que me falta mucho por aprender. Y lo hago todos los días cuando leo una novela, cuando veo una serie de televisión, cuando reviso uno de mis libros en proceso o ya publicados, cuando los editores me envían las correcciones en mis libros, cuando leo críticas literarias de novelas de otros autores, cuando recibo malas críticas sobre lo que escribo. En fin.

Volviendo a la petición que recibí ayer, decidí escribir diez consejos para quienes deseen escribir una novela.

1.      Aprendan gramática y ortografía. Hay muchos medios: internet (es gratis), libros, cursos, leyendo mucho (yo así aprendí).
2.      Lean mucho. Comparen. Hagan sus propios juicios. Si lo que están leyendo no les gusta, es válido, no importa que medio mundo diga que es la quinta maravilla literaria. No se crean todo lo que escuchen sobre literatura. Hay mucho barbero en este medio y con tal de quedar bien escriben unas reseñas o comentarios que dejan mucho que desear.
3.      Escriban lo que se les ocurra. No piensen en escribir un libro de la noche a la mañana. Se puede comenzar con un cuento de media cuartilla. O con un diario. La historia de sus vidas.
4.      Revisen y corrijan lo que escriben al máximo. Nunca es demasiado. Si se cansan, déjenlo descansar. Guardar un material es muy sano. Yo quisiera hacer eso, pero el reloj editorial tiene un tic tac que avanza muy rápido y, ¿qué les puedo decir? Disculpe las erratas, su mercé.
5.      Tomen cursos de literatura y de escritura. Hay muy buenas opciones. No me pregunten, busquen. El que quiere encuentra.
6.      No desperdicien su tiempo en sueños guajiros: «Oh, sí cuando publique mi primer libro se lo voy a dedicar a fulanita / Cuando publique mi primer novela quiero que la presente menganito / Quiero que la portada sea así.» Eso es lo de menos. Lo único importante es su texto.
7.      Sean honestos con su escritura. No se censuren. No le tengan miedo a la política o a los grandes de la literatura. Si no les gusta lo que ustedes escriben, pues muy su pedo.  
8.      No intenten convencer al lector de que lo que escriben es la verdad absoluta, único, formidable, erudito.
9.      La literatura es una mentira y por ende tienen todo el derecho de mentir todo lo que quieran. Es ficción. Mientan, bola de mentirosos.
10.  No busquen escritores en presentaciones o por internet para que les ayuden personalmente o lean sus textos, ya les expliqué mis motivos y estoy casi seguro de que la mayoría piensa igual. Por otra parte, hay por ahí unos cuantos mamones que se creen inalcanzables. Y a final de cuentas, las amistades en el ámbito literario no los harán mejores escritores, quizá más famosillos, pero nada más.