La frase "Pan y circo" fue creada por el poeta romano Juvenal en el año 100 antes de Cristo, como crítica al gobierno de Julio César que regalaba trigo a los pobres y realizaba fastuosos eventos circenses. Pero Juvenal escribe esto también para mostrar su enojo con la sociedad romana que había ignorado su derecho de nacimiento a involucrarse en la política.
Juvenal escribió en su Sátira X http://antonioguadarramacollado.blogspot.mx/2014/10/satira-x-de-juvenal.html
"Este pueblo ha perdido su interés por la política, y si antes concedía mandos, haces, legiones, en fin todo, ahora deja hacer y sólo desea con avidez dos cosas: pan y juegos de circo".
2114 años después las cosas no han cambiado nada. Ahora es "Al pueblo televisión, religión y fútbol". ¿Y el circo? Además de los conciertos en el Zócalo, y en todos los municipios del país, están los mitines de AMLO y el circo mediático con el que se entretiene a la población con noticias a veces absurdas y otras, lamentables. El PRI acusa al PRD y a AMLO de haber puesto a José Luis Abarca como alcalde de Ayotzinapa. Y apúrate que luego es tarde, AMLO se lavó las manos en un mitin, de esos que tanto le gustan, y dijo, "“No conozco al ex presidente municipal prófugo. Y miren que no es sencillo, porque estoy constantemente recorriendo el país... Y saludo a todos y me tomo la foto con todos. Durante el tiempo que Abarca fue presidente municipal, fui cuando menos tres veces a Iguala y hasta dormí en esa ciudad y nunca lo vi. Porque cuando estos políticos tradicionales andan en malos pasos, hasta se alejan de nosotros", ahí cayó una luz del cielo y lo alumbró solo a él. En fin, así es el circo de la política. Tan fácil que hubiera sido decir: "Sí, lo conocí, nos saludamos y nos tomamos una foto", como miles de personas más. Conocerlo no lo hace su cómplice. Pero pa' que el pueblo bueno viera que decía la verdá propuso integrar una comisión de la verdá, conformada por ciudadanos independientes, que investigue el asesinato y desaparición de normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.
Y por supuesto, que el fútbol es parte de ese circo: pregúntenle a Dilma Rousseff que acaba de demostrar con su victoria en las elecciones de Brasil que el fútbol sí funciona para acarrear idiotas. Que los idiotas de la selección hayan perdido es culpa del entrenador, ella cumplió con llevarles el Mundial.
¿Y el pan? ¿El partido? No. El pan que incluía la frase "Pan y circo", ¿dónde quedó? Y si piensan que esto se traduce a tortas y refrescos en las campañas electorales, están muy, pero muy equivocados. Al pueblo mexicano se le compra con tabletas t televisores. La Cruzada contra el Hambre es de chocolate. La verdadera compra de votos está bien moderna: el gobierno federal destinó 1,450 millones de pesos para la compra de 709,824 tabletas, 664,201 de ellas para estudiantes y 45,623 a docentes (para que no la hagan de tos) en seis entidades del país. Aunque muchas escuelas no tengan baño o bancas.
Pero eso no es todo. Entregarán 13.8 millones de televisores digitales con la excusa de que buscan apoyar a las familias más necesitadas y no se queden sin tele cuando se lleve a cabo el apagón digital.
¿Tenemos esperanza? Lo dudo. La gente idiota crece como la hierba, sin necesidad de semilla ni abono.
Mis libros
lunes, 27 de octubre de 2014
Sátira X, de Juvenal
Pocos son capaces de apartar la niebla del error y distinguir entre los
bienes verdaderos y sus opuestos. Pues ¿qué tememos o deseamos
juiciosamente? ¿Qué concibes con tan buen pie que no te arrepientas
del intento o del deseo realizado? Los dioses han echado por tierra
casas enteras al atender las plegarias de sus propios dueños.
Pedimos lo que nos hará daño en la vida civil, lo que nos hará daño
en la militar; para muchos es mortal un copioso torrente de palabras
y su propia elocuencia; y hubo quien murió confiado en sus fuerzas y
en sus admirables músculos; pero a muchos más los ahoga el dinero
amontonado con excesivo celo. […] Y así, en tiempos funestos y
por orden de Nerón, una cohorte completa puso cerco a la casa de
Longino y a los extensos jardines del riquísimo Séneca y asedió la
excelsa mansión de los Lateranos […]. Aunque al ponerte en camino
de noche lleves solo unos pocos vasitos de plata pura, tendrás miedo
de la espada y la pértiga y te echarás a temblar cuando se mueva
la sombra de una caña a la luz de la luna […]. Las peticiones de
riqueza son casi siempre las primeras y las más conocidas en todos
los templos: que aumenten los caudales, que nuestra arca sea la más
grande de todo el foro. […]
Entonces, ¿es superfluo o dañino lo que pedimos? […]
A algunos los precipita a la ruina el poder sujeto a gran
envidia, los hunde una larga y distinguida hoja de servicios. Sus
estatuas bajan del pedestal y van tras la cuerda, luego, hasta a las
ruedas de los carros las golpea y rompe el hacha y a los caballos
que no tienen ninguna culpa les quiebran las patas. Ya crepitan las
llamas, ya al soplo de los fuelles arde en el horno la cabeza venerada
por el pueblo y cruje un Sejano enorme, luego, del rostro que fue
el segundo en el mundo entero se hacen ollas, fuentes, sartenes,
orinales. […] A Sejano lo arrastran con un garfio para que lo vea todo
el mundo, todos se alegran. «¡Qué hocicos, qué cara tenía! Si quieres
creerme, nunca me gustó este individuo. Pero, ¿bajo qué acusación
ha caído? ¿Quién ha sido el delator? […]». Pero ¿qué hace la chusma
de Remo? Le sigue la corriente a la Fortuna, como siempre, y odia a
los condenados. […] Hace ya tiempo, desde que no le vendemos los
votos a nadie, el pueblo se ha deshecho de preocupaciones; pues el
que en otro tiempo otorgaba el mando, las fasces, las legiones, todo,
ahora se aguanta y solo desea con ansia dos cosas, pan y juegos de
circo. […] Seguro que quieres lanzas, cohortes, jinetes distinguidos y
un cuartel en casa; ¿por qué no desear todo esto? Incluso quienes no
quieren matar a nadie quieren poder hacerlo, pero ¿qué distinciones y
prosperidad valen tanto cuando la medida de las desgracias iguala a
las alegrías? ¿Qué preferirías? ¿Tomar la praetexta de este que van
arrastrando o ser una autoridad de Fidenas y Gabios y dictar justicia
sobre las medidas, romper unos jarros más pequeños de lo justo
como edil zarraspastroso en la despoblada Ulubras? Reconoces,
entonces, que Sejano no supo qué era lo que había que codiciar;
pues quien codiciaba honores excesivos y pedía excesivas riquezas
estaba levantando las numerosas plantas de una elevada torre,
desde donde más grande sería la caída y enorme el batacazo del
vertiginoso hundimiento. ¿Qué fue lo que derribó a los Crasos, a los Pompeyos y a aquel que puso bajo su látigo a los quirites domados? Sin
duda su elevada posición, buscada con todo tipo de medios, y sus grandes
ambiciones escuchadas por dioses malignos. […]
[…] Es mucho más grande la sed de fama que la de virtud. Pues
¿quién abraza la virtud en sí si le quitan los premios? Sin embargo, alguna
vez la gloria de unos pocos ha aplastado a la patria, y el afán de elogios y
de honores que graba en las lápidas guardianas de sus cenizas […] puesto
que también a los propios sepulcros les ha sido asignado un fatal destino.
[…] Solo la muerte pone de manifiesto qué poca cosa son los cuerpecitos de
los hombres. […]
«Dame larga vida, Júpiter, dame muchos años». Esto pides con
semblante saludable, solo esto pides también con el macilento pero ¡de
cuántos y cuán persistentes males está llena una larga vejez! Contempla,
ante todo, el rostro deformado y horrible, tan diferente del que fue, un pellejo
deforme y las mejillas fláccidas donde antes hubo piel […]. Muchas son las
diferencias entre los jóvenes, aquel es más guapo que este y de rasgos
diferentes, este es mucho más fuerte que aquel. Uno solo es el aspecto de
los viejos: les tiemblan la voz y los miembros y tienen la cabeza ya calva y
las narices mojadas como las de los niños. […]. Aquel anda delicado de la
espalda; este, de los riñones; este otro, de la rabadilla; aquel otro ha perdido
los dos ojos y envidia a los tuertos; los labios pálidos de este otro reciben
la comida de dedos ajenos y por su parte él, que solía sonreír a la vista de
la comida, solo la abre como un polluelo de golondrina, hacia el que vuela
con el pico lleno su madre en ayunas. Pero peor que cualquier pérdida
de facultades físicas es la demencia, que ni recuerda los nombres de los
esclavos ni reconoce la cara del amigo con el que cenó la noche anterior ni
a los hijos que ha engendrado, a los que ha educado.
Cuando ve un templo de Venus, una madre ansiosa pide belleza
para sus hijos con plegaria a media voz, en voz más alta la pide para sus
hijas hasta llegar a las más refinadas peticiones. […]. Por otra parte, un hijo
de cuerpo distinguido tiene siempre a sus padres atormentados e inquietos:
hasta tal punto es rara la alianza de la belleza y el pudor. […]
«Entonces, ¿no van a pedir nada los hombres?». Si quieres un
consejo, deja a los propios dioses ponderar qué nos conviene y es útil a
nuestros intereses; pues, en vez de las cosas más agradables, los dioses
nos darán las más apropiadas. Más quieren ellos al hombre que este a sí
mismo. Nosotros, llevados por el impulso de nuestros espíritus y por un ciego
y desmedido deseo, les pedimos el matrimonio y el parto de nuestra esposa,
pero ellos saben cómo van a ser los hijos y la esposa. De todas formas,
en caso de que les pidas algo y les ofrendes en un pequeño santuario las
vísceras y los divinos sesos de un blanco lechoncillo, debes rogar que te
concedan una mente sana en un cuerpo sano. Pide un espíritu fuerte libre
del miedo a la muerte, que ponga el último estadio de la vida entre los
regalos de la naturaleza, que pueda soportar cualquier tipo de fatigas, que
no sepa encolerizarse, que nada anhele y que considere las penas y los
crueles trabajos de Hércules mejores que el placer del amor, los banquetes
y las plumas de Sardanapalo. Te indico lo que tú puedes darte a ti mismo;
ciertamente la única senda a una vida tranquila se abre a través de la virtud.
Si la sensatez existiera, tú no tienes ningún poder divino: nosotros, Fortuna,
nosotros te hacemos diosa y te colocamos en el cielo.
miércoles, 22 de octubre de 2014
El día que podremos decir que México ha despertado.
El reclamo de alrededor de cien mil personas ayer en el Zócalo hizo eco y seguirá haciendo eco. Tanto que el gobierno de Enrique Peña Nieto se tambalea en la cuerda floja. La estrategia príista de gritar a los cuatro vientos que todo en México está de maravilla ya no funciona como en los setenta años que gobernó el PRI.
Mientras en monótonos y aburridos discursos, el presidente afirma que están trabajando por un mejor país, en las redes sociales se denuncia la injusticia, la corrupción, la impunidad, el robo, la carencia, el hartazgo.
Soy escéptico, no por pesimista, sino por realista. Veo el panorama desde arriba, o por lo menos eso intento, y siempre encuentro esos detalles que me hacen dudar, que me dicen "de ahí no pasará". El otro día dije que la indiferencia de la ciudadanía es tan grande como el cinismo de la clase política. Pero ayer, y en los días anteriores en muchas partes del mundo, más de cien mil personas han demostrado no sólo su solidaridad con los familiares de Ayotzinapa, sino también su hartazgo ante lo mal que la clase política ha manejado este país.
Hay días en los que soy optimista, lo cual también implica jugar a ser ingenuo, y quiero creer que por fin México ha despertado. Pero como no me gusta jugar a ser ingenuo, aplaudo por un lado la solidaridad de los que se han unido al reclamo y por otro pregunto, a propósito del ultimátum que impusieron ayer al gobierno de traer de regreso a los estudiantes en dos días. ¿Qué piensan hacer si mañana regresan vivos los estudiantes normalistas? "Muchas gracias por cumplir con nuestras exigencias, ya pueden volver a sus vidas corruptas, señores del gobierno". ¿Y si no regresan vivos?
"Fue el Estado" es una acusación muy seria e irresponsable porque los mexicanos pusimos a los políticos con nuestros votos o nuestra abstinencia al voto. Entonces "Fue el Estado" se traduce a "Fuimos todos los mexicanos".
La amenaza está en el aire y fluirá rápida y masivamente por todos los medios, principalmente en las redes sociales. Y no es cualquier amenaza. El gobierno y la sociedad la debe tomar en serio. En este punto es cuando me pregunto nuevamente: ¿En verdad México ha despertado? Yo creo que no. Esto y muchas otras muertes e injusticias han encendido la ira, la indignación, el dolor de los mexicanos (debería decir algunos, porque cien mil en un país de 110 millones es poco) y probablemente generará más manifestaciones, pero no hará que la población cambie, no como debe cambiar. Lo que estamos viendo es indignación colectiva.
No confundamos indignación colectiva con consciencia colectiva. Si estamos indignados lo mejor será comenzar por aceptar la culpa que nos corresponde como sociedad (lo cual no implica deslindar de culpas y perdonar al Estado), hacer consciencia colectiva y comenzar a cambiar.
El día que nos podamos parar en cualquier avenida del país y ver que los peatones y conductores esperan pacientemente a que la luz del semáforo se ponga verde; el día que no haya un solo automóvil estacionado en las banquetas; que nadie tire ni una basura en la calle; que los del camión del gas no le roben a su clientes; que todos los microbuseros esperen pacientes en su carril a que el camión de enfrente avance; que los taxistas no alteren sus taxímetros; que los policías no extorsionen a los automovilistas; que los estudiantes no bajen las tareas de internet; que no pregunten a sus maestros si el tema del día vendrá en el examen; que la burocracia no sea corrupta; que los empresarios tampoco sean corruptos y abusivos con la clase trabajadora; entre otras mil cosas, en resumen, que haya sinergia, que haya consciencia colectiva, ese día podremos decir que México ha despertado.
Mientras en monótonos y aburridos discursos, el presidente afirma que están trabajando por un mejor país, en las redes sociales se denuncia la injusticia, la corrupción, la impunidad, el robo, la carencia, el hartazgo.
Soy escéptico, no por pesimista, sino por realista. Veo el panorama desde arriba, o por lo menos eso intento, y siempre encuentro esos detalles que me hacen dudar, que me dicen "de ahí no pasará". El otro día dije que la indiferencia de la ciudadanía es tan grande como el cinismo de la clase política. Pero ayer, y en los días anteriores en muchas partes del mundo, más de cien mil personas han demostrado no sólo su solidaridad con los familiares de Ayotzinapa, sino también su hartazgo ante lo mal que la clase política ha manejado este país.
Hay días en los que soy optimista, lo cual también implica jugar a ser ingenuo, y quiero creer que por fin México ha despertado. Pero como no me gusta jugar a ser ingenuo, aplaudo por un lado la solidaridad de los que se han unido al reclamo y por otro pregunto, a propósito del ultimátum que impusieron ayer al gobierno de traer de regreso a los estudiantes en dos días. ¿Qué piensan hacer si mañana regresan vivos los estudiantes normalistas? "Muchas gracias por cumplir con nuestras exigencias, ya pueden volver a sus vidas corruptas, señores del gobierno". ¿Y si no regresan vivos?
"Fue el Estado" es una acusación muy seria e irresponsable porque los mexicanos pusimos a los políticos con nuestros votos o nuestra abstinencia al voto. Entonces "Fue el Estado" se traduce a "Fuimos todos los mexicanos".
La amenaza está en el aire y fluirá rápida y masivamente por todos los medios, principalmente en las redes sociales. Y no es cualquier amenaza. El gobierno y la sociedad la debe tomar en serio. En este punto es cuando me pregunto nuevamente: ¿En verdad México ha despertado? Yo creo que no. Esto y muchas otras muertes e injusticias han encendido la ira, la indignación, el dolor de los mexicanos (debería decir algunos, porque cien mil en un país de 110 millones es poco) y probablemente generará más manifestaciones, pero no hará que la población cambie, no como debe cambiar. Lo que estamos viendo es indignación colectiva.
No confundamos indignación colectiva con consciencia colectiva. Si estamos indignados lo mejor será comenzar por aceptar la culpa que nos corresponde como sociedad (lo cual no implica deslindar de culpas y perdonar al Estado), hacer consciencia colectiva y comenzar a cambiar.
El día que nos podamos parar en cualquier avenida del país y ver que los peatones y conductores esperan pacientemente a que la luz del semáforo se ponga verde; el día que no haya un solo automóvil estacionado en las banquetas; que nadie tire ni una basura en la calle; que los del camión del gas no le roben a su clientes; que todos los microbuseros esperen pacientes en su carril a que el camión de enfrente avance; que los taxistas no alteren sus taxímetros; que los policías no extorsionen a los automovilistas; que los estudiantes no bajen las tareas de internet; que no pregunten a sus maestros si el tema del día vendrá en el examen; que la burocracia no sea corrupta; que los empresarios tampoco sean corruptos y abusivos con la clase trabajadora; entre otras mil cosas, en resumen, que haya sinergia, que haya consciencia colectiva, ese día podremos decir que México ha despertado.
domingo, 19 de octubre de 2014
El efecto de la película “La dictadura perfecta”.
—Comadrita,
¿ya se enteró que la hija de la vecina está embarazada?
—¡Uy! Ya todo
el fraccionamiento lo sabe.
—¿A poco saben
quién es progenitor?
—Pues para que
le miento, si sólo he escuchado rumores.
—No se haga,
que bien sabe que su hijo anduvo por esos jardines.
—¡Maldita
vieja chismosa! Eso se saca una por andar haciendo amistades con cualquiera.
Así veo el
efecto de la película “La dictadura perfecta”, recién estrenada el jueves
pasado. No lo niego, hasta yo me emocioné cuando vi el tráiler de la película.
Pero ahora viendo el efecto (sin juzgar la película), me doy cuenta de que es como
un secreto a voces. Sí, sí, ya todos sabemos lo que prometía la película, ya
sabíamos o creíamos saber la forma en que se orquestó la postulación del
candidato (de la película) a la presidencia.
Somos como la
primera comadre de mi alegoría: nos encanta chismorrear sobre la política de
nuestro país, creemos saberlo todo y criticamos con dureza. Y al mismo tiempo
somos como la segunda comadre: cuando la culpa recae en nosotros nos
indignamos.
¿Y en qué
consiste nuestra culpa? En nuestra irresponsabilidad e incapacidad de educar y
vigilar a ese hijo (el gobierno y los políticos.) Me pregunto y les pregunto:
¿Cuántos de ustedes salieron de la sala de cine deprimidos, enojados, con una
mentalidad opuesta a la anterior, dispuestos a hacer un cambio positivo en su
país? ¿Cuántos hicieron un análisis profundo? ¿Cuántos dejaron de ver la
televisión desde entonces? ¿Cuántos decidieron hacer una huelga de consumo en
la próxima venta del “Buen fin” y en las fiestas decemibrinas? ¿Cuántos…? Ya
fue mucho…
Seamos
honestos: Esta película, al igual que “El infierno”, “Un mundo maravilloso” y
“La ley de Herodes” hizo reír y reflexionar a sus espectadores por unas horas,
quizá unos días, pero hasta ahí.
Cuando la “Ley
de Herodes se estrenó en 1999, se estrenó salió con 250 copias. “La dictadura
perfecta” salió con 1200 copias. Y al parecer recaudó más de ocho millones de
pesos el primer día.
Hubo quienes
se preguntaban si el gobierno iba a censurarla. (Hacerlo únicamente iba a
incrementar la popularidad de la película). Hay quienes dicen que es la
película no trae nada nuevo. (Obvio, no es un documental ni mucho menos una
denuncia). Y los que le encuentran las pulgas a todo alegan que es una película
financiada por el PRI y Televisa y que algo están tramando. En fin.
El estreno de
esta película tuvo sin cuidado al gobierno de Enrique Peña Nieto, porque saben
que los mexicanos somos bien dejados. A este país ya nada lo mueve de verdad.
La muerte de los niños de la guardería ABC sigue impune. La muerte de los
estudiantes de Ayotzinapa (aunque sigan diciendo que están desaparecidos)
quedará impune. Y así podemos hacer una larga, muy larga, lista de muertos y
desaparecidos y de fraudes y de crímenes y de corrupción, y las cosas en México
siguen igual. Sí, salen a las manifestaciones y mientan madres y queman
camiones y rompen vidrios y grafitean muros. Lamentablemente, el grito a nivel nacional dura poco, porque el verdadero dolor, siempre es local, donde el reclamo nunca calla.
Total, en cuanto
comienzan las fiestas se olvida todo el desmadre político y social. Feliz navidad
y próspero año nuevo.
lunes, 6 de octubre de 2014
¿Quién es la estrella de la película?
Llegó el día tan esperado por muchos. Pero si nos detenemos un instante y nos preguntamos qué era eso que tanto esperaban muchos nos quedamos con la duda, pues la respuesta estaba dada desde el martes pasado: Miguel Ángel Osorio Chong lo dijo todo, aunque muchos no supieron interpretar sus palabras, porque en política el lenguaje se traduce de manera distinta. Es decir: sí les iba a conceder sus deseos. Por algo salió y hasta templete tenía listo para recibirlos. ¿Pues qué esperaban? Es un viejo lobo de mar.
¿Y qué más había detrás de sus palabras? "Ya llegué, chamacos. Gracias por venir a verme. ¿Quién es la estrella de la película? ¡Yo! ¿Quién manda aquí? ¡Yo! ¡No olviden votar por mí en el 2018! ¡Chong para presidente!"
Y el viernes asistieron nuevamente a la precampaña de Osorio Chong. Pues si AMLO lo hace ¿por qué no podría el Secretario presidensiable?
Y Osorio Chong, le volvió a robar el show al joven que intentaba dirigir la manifestación. "Sí, muchachos, tienen razón, ustedes mandan, sí, aceptamos sus condiciones, sí, despediremos a la directora (que por cierto era la cereza del pastel), sí, cancelamos el plan de estudios, sí, les vimos la cara, sí, otros conflictos nacionales pasaron desapercibidos gracias a ustedes. ¿Quién manda aquí? ¡Yo! ¡No olviden votar por mí en el 2018! ¡Chong para presidente!"
¿Y qué hizo el portavoz del movimiento? Primero no supo cómo responder y al estilo AMLO, dijo que luego darían su respuesta. Pues ¿cómo?, si apenas se estaba acomodando en su nueva chamba de pastorear borregos y llega el presidensiable a desinflarle el movimiento con un pinche alfiler. Y a modo de politiquillo de cuarta, intentó robarle cámara al rock star de esa tarde: "¡No! ¡No le aplaudan! ¡Él es de los malos! ¡Yo soy el bueno! ¡Hazte pa' ya, pinche Chong, que me robas cámara!"
Y con demagogia de la más barata intentó recuperar el control de la manifestación, el cual le habían arrebatado desde el martes: ¡Un Huélum por México, compañeros! ¡Huélum, Huélum, Gloria, a la cachi, cachi porra, a la cachi, cachi porra, pin pon porra, pin pon porra, México, México, Gloria!
Aplausos.
"Antes de continuar con esto, queremos dejar que en claro (sic) que no se tiene que ovacionar al Secretario de Gobernación. Él lo que está haciendo... Compañeros, no... no es nada plausible lo que se está haciendo, ése es su trabajo, compañeros. Ahora, compañeros, todos juntos, vamos a echarnos una Goya para los compañeros de la universidad, que están presentes con nosotros: ¡México, Pumas, Universidad. Goya, Goya, cachun cachun ra ra, cachu cachun ra ra, Goya Universidad!
Quedó como payaso de fiesta infantil: "¿Se están divirtiendo?"
Y como si se lo hubieran sacado de la manga, algo que podían haber aprovechado desde el principio, pero no lo hicieron, reiteraron su solidaridad con los movimientos estudiantiles a nivel nacional, en específico con los normalistas de Ayotzinapa.
Aquí el video para que no le cuenten: https://www.youtube.com/ watch?v=C5FKAp4jyXE
¿Y qué más había detrás de sus palabras? "Ya llegué, chamacos. Gracias por venir a verme. ¿Quién es la estrella de la película? ¡Yo! ¿Quién manda aquí? ¡Yo! ¡No olviden votar por mí en el 2018! ¡Chong para presidente!"
Y el viernes asistieron nuevamente a la precampaña de Osorio Chong. Pues si AMLO lo hace ¿por qué no podría el Secretario presidensiable?
Y Osorio Chong, le volvió a robar el show al joven que intentaba dirigir la manifestación. "Sí, muchachos, tienen razón, ustedes mandan, sí, aceptamos sus condiciones, sí, despediremos a la directora (que por cierto era la cereza del pastel), sí, cancelamos el plan de estudios, sí, les vimos la cara, sí, otros conflictos nacionales pasaron desapercibidos gracias a ustedes. ¿Quién manda aquí? ¡Yo! ¡No olviden votar por mí en el 2018! ¡Chong para presidente!"
¿Y qué hizo el portavoz del movimiento? Primero no supo cómo responder y al estilo AMLO, dijo que luego darían su respuesta. Pues ¿cómo?, si apenas se estaba acomodando en su nueva chamba de pastorear borregos y llega el presidensiable a desinflarle el movimiento con un pinche alfiler. Y a modo de politiquillo de cuarta, intentó robarle cámara al rock star de esa tarde: "¡No! ¡No le aplaudan! ¡Él es de los malos! ¡Yo soy el bueno! ¡Hazte pa' ya, pinche Chong, que me robas cámara!"
Y con demagogia de la más barata intentó recuperar el control de la manifestación, el cual le habían arrebatado desde el martes: ¡Un Huélum por México, compañeros! ¡Huélum, Huélum, Gloria, a la cachi, cachi porra, a la cachi, cachi porra, pin pon porra, pin pon porra, México, México, Gloria!
Aplausos.
"Antes de continuar con esto, queremos dejar que en claro (sic) que no se tiene que ovacionar al Secretario de Gobernación. Él lo que está haciendo... Compañeros, no... no es nada plausible lo que se está haciendo, ése es su trabajo, compañeros. Ahora, compañeros, todos juntos, vamos a echarnos una Goya para los compañeros de la universidad, que están presentes con nosotros: ¡México, Pumas, Universidad. Goya, Goya, cachun cachun ra ra, cachu cachun ra ra, Goya Universidad!
Quedó como payaso de fiesta infantil: "¿Se están divirtiendo?"
Y como si se lo hubieran sacado de la manga, algo que podían haber aprovechado desde el principio, pero no lo hicieron, reiteraron su solidaridad con los movimientos estudiantiles a nivel nacional, en específico con los normalistas de Ayotzinapa.
Aquí el video para que no le cuenten: https://www.youtube.com/
jueves, 2 de octubre de 2014
Hemos despertado
"¡Compañeras! ¡Compañeros!
Estamos aquí para hacer el cambio. Ha llegado la hora de demostrarle a este gobierno corrupto que estamos hartos de su represión, de su indiferencia, de tanta impunidad, de tanta injusticia. Ha llegado el momento de hacer el cambio verdadero. Vayan a los mercados y compren alimentos para una semana: únicamente verduras, vegetales, carnes, productos lacteos y de primera necesidad. Nada de cigarros, alcohol y drogas. No vayan a los cines, ni a los estadios de fútbol, ni a restaurantes, ni a las discotecas o bares. Enciérrense en sus casas. Desconecten todos los aparatos electrónicos. No vean televisión, ni escuchen el radio, ni utilicen el internet, no lean periódicos ni libros. Utilicen el agua, el gas y la luz únicamente para casos de extrema importancia. No salgan de sus casas. No hablen con nadie. Mantenga silencio absoluto. Que las calles queden desiertas. Con esto, dentro de siete días, los magnates del país perderán fortunas multimillonarias; entonces, exigirán al gobierno que ponga fin a esta manifestación; pero sobre todo, compañeros, que de solución a nuestras demandas. Comprenderán que hemos despertado."
Sí, suena descabellado. Una utopía. Algo que jamás sucederá porque la ciudadanía es demasiado egoísta. Como prueba basta un botón: el pasado 30 junio elementos del Ejército mexicano fusilaron a 21 civiles. Hay 38 estudiantes desaparecidos tras el ataque perpetrado en Iguala contra estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y el equipo de fútbol Los Avispones, donde murieron seis personas. El gobernador de Guerrero informó que dos de los 22 policías están plenamente identificados como los responsables de la muerte de los estudiantes.
¿Cuánta gente se ha movilizado para exigir justicia por estos dos casos? Las verdaderas manifestaciones requieren de verdaderos sacrificios. Salir a las calles, caminar unas cuantas horas, grafitear paredes y destrozar ventanas no sirve de mucho. Basta con echar un vistazo a la historia.
La marcha del 2 de octubre se ha desvirtuado. Ahora es sinónimo de vandalismo. (No todos, aclaro). Pero muchos ni siquiera saben qué fue lo que ocurrió en realidad. La mayoría ni siquiera habíamos nacido. Y después de 46 años ninguna de estas conmemoraciones han cambiado al gobierno. Para la clase política es un día en el que los niños mal criados salen a portarse mal. Y al día siguiente todo vuelve a la normalidad, tan es así, que muchas de estas personas que en estos días han salido a las calles a reclamar justicia y a mentarle la madre al gobierno, en un mes estarán quitados de la pena haciendo sus compras en el "Buen Fin".
Hay quienes creen que con mi postura traiciono a la patria. He recibido comentarios como: "Me has decepcionado". Con la pena, pero jamás me verán apoyando las marchas. No soy ningún agachón ni estoy defendiendo al gobierno. Si fuera así, escribiría sobre libros, poemas, películas y la belleza de México. Simplemente pienso que la mejor manera de manifestarse es con inteligencia.
Existen evidencias de que los boicots funcionan. Un ejemplo muy simple: Tras la muerte de la cantante texana Selena Quintanilla, el locutor estadounidense, Howard Stern se burló en su programa de radio en Nueva York, de su trágica muerte, su familia y su música. Dijo que Alvin y las ardillas tenían más alma, que los hispanos tenían el peor gusto por la música y que no tenían profundidad. Estos comentarios indignaron a la comunidad hispana a tal grado que se llevó a cabo un boicot en contra de los productos que patrocinaban el programa de Howard Stern, entre ellos Gatorade y Sears, empresas que perdieron millones de dólares en unos cuantos días y que, además de deslindarse del locutor y sus comentarios, obligaron a Stern a ofrecer disculpas públicas en español. Un día después, el juez de paz Eloy Cano de Harlingen, Texas emitió una orden de arresto sobre Stern por alteración del orden, pero Stern nunca fue arrestado.
https://www.youtube.com/watch?v=uSYXFhRYEYw
Estamos aquí para hacer el cambio. Ha llegado la hora de demostrarle a este gobierno corrupto que estamos hartos de su represión, de su indiferencia, de tanta impunidad, de tanta injusticia. Ha llegado el momento de hacer el cambio verdadero. Vayan a los mercados y compren alimentos para una semana: únicamente verduras, vegetales, carnes, productos lacteos y de primera necesidad. Nada de cigarros, alcohol y drogas. No vayan a los cines, ni a los estadios de fútbol, ni a restaurantes, ni a las discotecas o bares. Enciérrense en sus casas. Desconecten todos los aparatos electrónicos. No vean televisión, ni escuchen el radio, ni utilicen el internet, no lean periódicos ni libros. Utilicen el agua, el gas y la luz únicamente para casos de extrema importancia. No salgan de sus casas. No hablen con nadie. Mantenga silencio absoluto. Que las calles queden desiertas. Con esto, dentro de siete días, los magnates del país perderán fortunas multimillonarias; entonces, exigirán al gobierno que ponga fin a esta manifestación; pero sobre todo, compañeros, que de solución a nuestras demandas. Comprenderán que hemos despertado."
Sí, suena descabellado. Una utopía. Algo que jamás sucederá porque la ciudadanía es demasiado egoísta. Como prueba basta un botón: el pasado 30 junio elementos del Ejército mexicano fusilaron a 21 civiles. Hay 38 estudiantes desaparecidos tras el ataque perpetrado en Iguala contra estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y el equipo de fútbol Los Avispones, donde murieron seis personas. El gobernador de Guerrero informó que dos de los 22 policías están plenamente identificados como los responsables de la muerte de los estudiantes.
¿Cuánta gente se ha movilizado para exigir justicia por estos dos casos? Las verdaderas manifestaciones requieren de verdaderos sacrificios. Salir a las calles, caminar unas cuantas horas, grafitear paredes y destrozar ventanas no sirve de mucho. Basta con echar un vistazo a la historia.
La marcha del 2 de octubre se ha desvirtuado. Ahora es sinónimo de vandalismo. (No todos, aclaro). Pero muchos ni siquiera saben qué fue lo que ocurrió en realidad. La mayoría ni siquiera habíamos nacido. Y después de 46 años ninguna de estas conmemoraciones han cambiado al gobierno. Para la clase política es un día en el que los niños mal criados salen a portarse mal. Y al día siguiente todo vuelve a la normalidad, tan es así, que muchas de estas personas que en estos días han salido a las calles a reclamar justicia y a mentarle la madre al gobierno, en un mes estarán quitados de la pena haciendo sus compras en el "Buen Fin".
Hay quienes creen que con mi postura traiciono a la patria. He recibido comentarios como: "Me has decepcionado". Con la pena, pero jamás me verán apoyando las marchas. No soy ningún agachón ni estoy defendiendo al gobierno. Si fuera así, escribiría sobre libros, poemas, películas y la belleza de México. Simplemente pienso que la mejor manera de manifestarse es con inteligencia.
Existen evidencias de que los boicots funcionan. Un ejemplo muy simple: Tras la muerte de la cantante texana Selena Quintanilla, el locutor estadounidense, Howard Stern se burló en su programa de radio en Nueva York, de su trágica muerte, su familia y su música. Dijo que Alvin y las ardillas tenían más alma, que los hispanos tenían el peor gusto por la música y que no tenían profundidad. Estos comentarios indignaron a la comunidad hispana a tal grado que se llevó a cabo un boicot en contra de los productos que patrocinaban el programa de Howard Stern, entre ellos Gatorade y Sears, empresas que perdieron millones de dólares en unos cuantos días y que, además de deslindarse del locutor y sus comentarios, obligaron a Stern a ofrecer disculpas públicas en español. Un día después, el juez de paz Eloy Cano de Harlingen, Texas emitió una orden de arresto sobre Stern por alteración del orden, pero Stern nunca fue arrestado.
https://www.youtube.com/watch?v=uSYXFhRYEYw
miércoles, 1 de octubre de 2014
Aquí están las modificaciones que se realizaron al Reglamento Interno del Instituto Politécnico Nacional.
Llama mi atención el nuevo Artículo 20, que dice: "El ingreso como personal académico del Instituto se llevará a cabo mediante convocatorias abiertas y concursos de oposición." Eso significa no más venta y herencia de plazas. ¿Será que la mano que mueve la cuna está precisamente en contra de este artículo?
El reglamento de 1998 contenía 296 artículos, mientras que el aprobado sólo tiene 239. Muchos de ellos son sintetizados en menos párrafos y en algunos casos se integran a un mismo artículo.
(Reglamento de 1998) Artículo 17. Los planes de estudio incluirán programas de asignaturas básicas, de la carrera y de la especialidad, así como humanísticas y complementarias, o sus equivalentes. Los programas podrán ser obligatorios u optativos y contendrán elementos teóricos y prácticos en la proporción que en cada caso se estime pertinente.
(Reglamento de 2014) Artículo 16. Los programas académicos deberán ser pertinentes e incluir elementos de flexibilidad, que permitan la adquisición y desarrollo de saberes y conocimientos, para la formación integral del alumno y se estructurarán en función de los Modelos Institucionales, de acuerdo con lo que establezca el Reglamento General de Estudios.
(1998) Artículo 95. Los servicios de salud atenderán las necesidades primarias de los alumnos y se reforzarán con seguros de atención médica, así como con seguros facultativos de vida y accidentes de acuerdo con las disponibilidades presupuestales del Instituto.
(2014) Artículo 49. Los servicios de apoyo estarán orientados a coadyuvar al desarrollo integral del alumno e incluyen tutorías, becas, estímulos, atención a la salud, orientación educativa, acceso a bibliotecas, equipos y materiales educativos, fomento a la cultura y al deporte y los demás que otorga el Instituto.
(1998) Artículo 44. El derecho a obtener el título profesional de técnico o de licenciatura podrá ejercerse a través del cumplimiento de los requisitos curriculares previstos en el plan de estudios o mediante alguna de las opciones de titulación que determine el reglamento respectivo.
(2014) Artículo 28. El Instituto, según sea el caso, expedirá constancias, certificados de estudio, diplomas, títulos profesionales y grados académicos, de conformidad con el Reglamento General de Estudios, el Reglamento de Titulación Profesional y el Reglamento de Estudios de Posgrado, todos ellos del Instituto.
Profesores por concurso
En el nuevo reglamento se indica que los profesores podrán ingresar a la plantilla laboral con base en concursos de oposición, mientras que en el antiguo sólo decía que por méritos, sin indicar el procedimiento.
(1998) Artículo 27. El personal académico será seleccionado tomando en cuenta su formación académica y profesional, experiencia docente, nivel de conocimientos, así como su vocación por la docencia y la investigación científica y tecnológica.
(2014) Artículo 20. El ingreso como personal académico del Instituto se llevará a cabo mediante convocatorias abiertas y concursos de oposición.
Maestros capacitados…y evaluados
Ahora los profesores serán evaluados.
(1998) Artículo 31. Con el propósito de consolidar y mantener la excelencia de su planta académica, el Instituto ofrecerá programas de formación a nuevos profesores e investigadores.
(2014) Artículo 24. Con el propósito de consolidar las competencias y de mantener su calidad y excelencia, el personal académico deberá participar en las acciones de formación y evaluación, en la forma y términos que determine el Instituto.
(2014) Artículo 55, fracc. XI. Abstenerse de realizar actividades que dañen o degraden los servicios informáticos institucionales y cualquier medio que los soporte, como es la infraestructura de cómputo y comunicación es de los sistemas informáticos.
(2014) Artículo 55, Fracc XII. Abstenerse de suplantar la identidad electrónica de personas o activos de tecnologías de la información y la comunicación. Fracc. XIII. Abstenerse de violar o intentar vulnerar los mecanismos de confidencialidad y autenticación de archivos de tecnologías de la información y la comunicación.
(2014) Artículo 56, fracc. XV. Consumir productos de tabaco dentro de las instalaciones del Instituto, con excepción de los alumnos mayores de edad, quienes podrán consumirlos en las áreas exclusivas para fumar, establecidas de acuerdo a la Ley General para el Control del Tabaco.
(1998) Artículo 108, fracción XI: Impedir a los miembros de la comunidad politécnica el ejercicio de sus funciones o el uso de instalaciones, así como influir indebidamente en la toma de decisiones.
(2014) Artículo 56, fracción XII: Impedir el ejercicio de actividades a los miembros de la comunidad politécnica o el uso de instalaciones, así como influir mediante coacción en la toma de decisiones.
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