Mis libros

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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Las drogas y sus consumidores

Probé la marihuana por primera vez hace aproximadamente veinte años. Vivía en Estados Unidos, un país donde las drogas abundan. Aún así, tardé mucho en atreverme. Comencé a fumar y a beber alcohol formalmente a los dieciséis. Vi a personas consumir marihuana, cocaína, heroína, hasta pintura de aerosol. Yo creía que estaba bien con un Marlboro y una Budweiser. ¿Una? En fin. Al igual que mis amistades, me drogaba, aunque de forma legal. Bueno, en realidad no. En Estados Unidos la compra de alcohol y cigarros es legal hasta los veintiuno, aunque sí se puede comprar una pistola a los dieciocho.
Tenía entre diecinueve y veinte años, no recuerdo con exactitud, cuando probé la marihuana. Creo que jamás había reído tanto. Fue un churrito. Solo uno. Total que me fui a dormir y experimenté el efecto de la cama voladora. Tuve que bajar un pie, para, como dicen, hacer tierra.
La marihuana no me hizo adicto. La fume cinco veces a lo máximo. Poco después probé la cocaina; y ésa sí me enganchó de volada. Tan rápido que días después casi me mato por conducir ebrio y drogado. Choqué. Mi camioneta quedó hecha un acordeón. Desde entonces no volví a consumir marihuana ni cocaína. Solo alcohol y tabaco (drogas al fin). Hoy en día tomo poco y ya no fumo.
La marihuana ha sido satanizada siendo que no se han comprobado muertes directas por su consumo. Mientras que el tabaco mata en el mundo a casi 6 millones de personas al año y el alcohol a 3,3 millones de personas, una cifra superior a las muertes por SIDA, tuberculosis y violencia juntas. Ésta sería una razón justa para enviar al ejército a destruir viñedos como lo hace con los sembradíos de marihuana. No, ¿verdad?
El asunto no consiste en qué tan legal o ilegal sea una droga, ni en sermonear a los niños y adolescentes. No funciona. Yo lo vi en Estados Unidos. Yo estaba seguro de que no probaría las drogas jamás. No sucedió.
Las drogas y sus consumidores no van a desaparecer jamás. Lo que si se puede reducir es el indice de delincuencia al formalizar a los productores y crear mejores sistemas de control. ¿Que si falta mucho? Con lo que hoy aprobó la SCJN es muy probable que dentro de unos años su comercialización sea legal hasta en las farmacias. Ojalá, para que deje de haber tantos muertos por esta guerra contra el narco.

Hay que aclarar, hay drogas mucho peores que la marihuana.