Mis libros

Mis libros

jueves, 31 de julio de 2014

PEMEX (Segunda parte)



Entonces, para que quede claro, el ídolo tata Cárdenas no fue quien declaró el subsuelo de la Nación y todos los productos que de él derivan propiedad del Estado, sino la Constitución de 1917. Él expropió los bienes de las empresas petroleras. Y no fue por todas las medallas que le han colgado sino porque se enojó porque las empresas petroleras sacaron su dinero del país.

Sugiero que lean mi artículo de ayer: http://antonioguadarramacollado.blogspot.mx/2014/07/pemex-propiedad-privada-de-sus.html

¿Quién estaba detrás de esto? El gobierno de Estados Unidos y su Doctrina Monroe: “América para los americanos”. Pues las empresas británicas y holandesas poseían el 70.5 % y las estadounidenses un 29.5 %.

Sin embargo, después de esto, la nueva empresa paraestatal, bautizada como PEMEX, podía seguir asociándose con empresas privadas para explorar y refinar petróleo. Justamente lo que se está discutiendo ahora en las reformas.

La gallina de los huevos de oro estaba en su mejor momento, así que los líderes sindicales, políticos e inversionistas nacionales, durante el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines, promovieron la prohibición a las empresas privadas.

Digamos que aplicaron la Doctrina Monroy: “México para los mexicanos.” Eso sí que es amor a la patria. ¡Sí, señor! ¿Qué no existe? ¿Cómo no? Nomás que tiene otros nombres: corrupción, gandallismo, nepotismo.

¿Qué ocurrió después? Se crearon varias empresas mexicanas que cobraban tres veces más que las empresas extranjeras, otras que ni existían, pero aparecían en la nómina y de la noche a la mañana se volvieron multimillonarias. Eso sí, al final del sexenio desaparecían.

Cabe aclarar que eso aplica principalmente para proveedores, algo fácil, pues al trabajo duro no le entran. Eso de refinar petróleo que lo hagan las empresas extranjeras. Si un empresario mexicano quiere poner una refinería, no puede, simplemente no-se-puede.

En 1976 el gobierno pidió a PEMEX que redujera el número de empleados, ya que eran muchos. Entonces el sindicato intentó despedir a algunos y estos hicieron público por primera vez el número de empleados inexistentes, "los aviadores", pero que cobraban su sueldo cada mes. Como consecuencia, no hubo despidos.

Para el sexenio de Carlos Salinas de Gortari la corrupción en el sindicato petrolero se había salido de control. El presidente tuvo que ponerle un alto. El líder sindical, La Quina, terminó en la cárcel.

Hay quienes dicen que PEMEX no está en quiebra, que sigue dando ganancias. De eso no queda duda, alcanzó para financiar la campaña electoral de Francisco Labastida en el 2000.

El problema de PEMEX es que jamás funcionó como debía. La prueba está en la deuda multimillonaria que todos los mexicanos estamos por heredar: 700 mil millones de pesos en pasivos laborales.

miércoles, 30 de julio de 2014

PEMEX: propiedad privada de sus dirigentes

Para más fácil: lo que plantea la reforma energética es que inversionistas extranjeros inviertan y administren lo que los mexicanos no hemos sido capaces de hacer. Suena fácil para unos y catastrófico para otros.
Pero para entender este debate hay que conocer por lo menos lo básico de la historia del petróleo en México.
En 1882 se iniciaron en Tampico los primeros trabajos de exploración. En 1900 se llevaron a cabo las primeras perforaciones de pozos. En 1901 el gobierno mexicano creó las leyes que permitieron a empresas extranjeras hacer exploraciones de petróleo. En 1908 se construyó la primera refinería en Minatitlán. Ese mismo año en Dos Bocas, Veracruz, el pozo que podría haber sido el más importante de México se incendió. Se consumieron en las llamas cien mil barriles de petróleo por día, durante dos meses, hasta que el fuego se extinguió.
En 1910, cerca de Tuxpan, Veracruz brotó del pozo un chorro de petróleo que los trabajadores no pudieron controlar por cuatro meses, desperdiciando alrededor de dos millones de barriles. En 1912 el gobierno decretó un impuesto de 20 centavos por tonelada métrica de petróleo. Aumentó este impuesto en 1914 a 75 centavos más otro impuesto de 10 centavos. En 1915 había en México 52 compañías petroleras. Estas empresas no sólo invirtieron en refinerías, también en la creación de la mayor parte de las vías férreas que actualmente existen, las cuales también fueron expropiadas por Lázaro Cárdenas.
En 1916, en Tampico brotó un chorro de petróleo de 180 metros de altura, destruyendo la torre de perforación. Fue en su momento, el pozo de mayor producción del mundo. México se volvió famoso por su petróleo y los inversionistas llegaron de todas partes del mundo; tanto así que para 1916 habían 400 petroleras en México. Muchas fracasaron por falta de infraestructura, inversión y otros motivos.
El primer intento de expropiación del petróleo sucedió en el gobierno de Victoriano Huerta, quien no tenía buenas relaciones con el presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson. En el Artículo 27 de la Constitución de 1917 se declaró propiedad del Estado el subsuelo de la Nación y todos los productos que de él derivan. Pero faltaron muchas clausulas. Por lo tanto en 1918 Carranza publicó cinco decretos más, en los que exigía cuentas claras a las compañías petroleras, pero éstas se hicieron de oídos sordos.
En 1925 Plutarco Elías Calles decretó una ley que obligaba a las empresas a solicitar la confirmación de los derechos al subsuelo adquiridos antes de la Constitución de 1917. En 1935 Lázaro Cárdenas creó el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana. En otras palabras un batallón electoral. En 1937 el sindicato se fue a huelga y la economía se paralizó por veinte días. El presidente tuvo que intervenir para que los obreros volvieran a trabajar. Las 15 petroleras existentes fueron obligadas a satisfacer las demandas de los trabajadores.
Las compañías británicas y holandesas anunciaron una campaña internacional en la prensa contra el gobierno mexicano y retiraron sus fondos de los bancos mexicanos. En venganza, Lázaro Cárdenas decretó la expropiación a los bienes de las compañías petroleras, y utilizó estas palabras: “por su actitud rebelde”. Las empresas británicas y holandesas poseían el 70.5 % y las estadounidenses un 29.5 %.
Ahora bien, esta expropiación fue respaldada por el gobierno de Estados Unidos para eliminar de la competencia a las empresas británicas y holandesas, aplicando la Doctrina Monroe: “América para los americanos”. Antes de la expropiación México era el principal competidor de Estados Unidos en el mercado internacional de petróleo; después se incrementó la dependencia de México de productos petroleros norteamericanos.
Tras la expropiación llegó la indemnización y el gobierno mexicano adoptó una deuda millonaria, justo cuando menos podía pagarla. Se terminó de pagar a estas empresas en 1962, sin embargo el pueblo siguió pagando esto décadas más tarde.
Entonces surgió PEMEX… sin fuerza laboral, pues los administradores, técnicos y empleados eficientes se fueron del país, siguiendo a las empresas con las que habían trabajado. Se quedaron los líderes sindicales y los empleados incompetentes y los que no eran se hicieron de acuerdo al nuevo sistema sindical mexicano. Entró gente irresponsable, corrupta y altanera. Y lo peor de todo: los nuevos dirigentes adoptaron la actitud de un junior que hereda las empresas de papá. Se distribuyeron plazas con gran nepotismo, aumentando de forma innecesaria el número de trabajadores en un 25% en los primeros dos años y 50% veinte años después. Pero reduciendo la producción de sesenta y cuatro millones de barriles en 1927 a cincuenta y siete millones en 1947.
Con la expropiación petrolera y el nacimiento de PEMEX llegó la corrupción de funcionarios, la venta de plazas, malversación de fondos, el robo de materiales y gasolina, inventarios excesivos, subsidios del gobierno, la quiebra y la deuda pública. Se han dilapidado y saqueado los recursos petroleros. PEMEX ha sido propiedad privada de sus dirigentes desde su creación. 
Quienes tuvieron una línea telefónica en los años ochenta saben perfectamente que mientras TELMEX fue administrada por el gobierno era extremadamente deficiente. Hay quejas sobre el servicio, pero no se comparan con las de aquellos años. Quizá, ojalá, dentro de algunos años veremos los beneficios de estas reformas energéticas.  

domingo, 20 de julio de 2014

Culpable no es quien produce la bala sino quien jala el gatillo

Muchos festejamos hace pocos días que se retirará la publicidad de la comida chatarra de la televisión. Hace poco yo mismo escribí en este mismo medio que —igual que las empresas tabacaleras— otras empresas como Nestlé, Coca Cola y Bimbo deberían ser obligadas a informar a sus clientes el daño que provocan sus productos, como el cereal Fitness que promete ayudar a bajar de peso pero contiene cuatro cucharadas de azúcar por porción o los refrescos que contienen entre doce y dieciséis cucharadas de azúcar.
Ahora me pregunto si en verdad serviría. ¿Cuánta gente ha dejado de tomar refrescos sabiendo que son pura azúcar? ¿Cuántos han dejado de fumar? Al ver las advertencias sobre el daño que provoca el cigarro uno pensaría que las empresas tabacaleras están perdiendo mucho dinero, pero he llegado a la conclusión de que es todo lo contrario.
En primera no se han ido a la quiebra y en segunda todos sabemos que lo prohibido, especialmente para los jóvenes, se vuelve más atractivo.
Ayer estaba leyendo una nota en la página de la BBC que un tribunal de Florida ordenó a RJ Reynolds —cuyas marcas de cigarrillos incluyen Camel, Kool, Winston y Pall Mall— el pago de 23.600 millones de dólares a la viuda de un hombre que fumó entre uno y tres paquetes de cigarrillos al día, durante más de 20 años, alegando que fue negligente a la forma de informar a los consumidores de los peligros de fumar tabaco.
¿Qué quiero decir? Que con estas nuevas advertencias se acabarán estas demandas exorbitantes y quedará claro que culpable no es quien produce la bala sino quien jala el gatillo.

jueves, 17 de julio de 2014

Un nuevo linchamiento mediático

Mi madre me abandonó cuando yo tenía pocos meses de haber nacido. En palabras de ella, me dejó encargado con una señora, dueña de una guardería. Casi nueve años después una tía me arrebató de los brazos de mi madre adoptiva, primero con mentiras y luego con la promesa de que me llevaría con mi madre biológica. Para entonces mi corazón pertenecía a mi mamá Tina, una mujer que vivía para cuidar niños ajenos, pues cabe mencionar que no fui el único niño que le llevaron “encargado”, hubo otros que  luego regresaron con sus familias.
Hasta el día de hoy mi mamá Tina está entre las personas que más amo. Le agradezco siempre que me haya recibido en su casa y que me diera el mismo amor que a sus hijos biológicos. Tener hijos no es cosa fácil. Tener hijos adoptivos debe ser más complicado.
Ahora bien, adoptar más de siete mil niños merece el mejor de los reconocimientos políticos, civiles, mediáticos, pues en esta sociedad bipolar por un lado se lucha contra el aborto y por otro se tapan los ojos ante el altísimo número de orfandad.
Para muchos resulta sencillo condenar por maltratos físicos y abuso sexual de menores a Rosa Verduzco, directora del albergue “La Gran Familia”, el cual fue cateado en un operativo conjunto de la Policía Federal y el Ejército el martes pasado.
Al igual que Diego Santoy Riveroll y Florence Cassez, Mamá Rosa ha sido víctima del linchamiento mediático, la peor de las humillaciones que una persona puede sufrir. Muchos pensarán que la cárcel sería la peor, pero analizándolo detenidamente, mucha gente sale de la cárcel y retoma su vida, a pesar del dolor. Vuelve al anonimato. El linchamiento mediático, persigue al aludido por el resto de su vida. Monica Lewinsky escribió hace poco en una carta que hizo pública, que fue la mujer más humillada del mundo.
Diego fue acusado, declarado culpable por la muerte de dos niños y sentenciados a 138 años de cárcel. Sigue en la cárcel. Florence fue acusada de secuestro y delincuencia organizada y posesión de armas de fuego exclusivas del ejército. Fue sentenciada pero años después fue liberada.
Diego, Florence y Rosa, son ante la sociedad los malos. Ese es el gran poder del linchamiento mediático. De nada le ha servido —ni le servirá— a Florence Cassez un documental y un libro en los que narra su versión y de cómo fue víctima de Genaro García Luna y una extensa red de corrupción. Por la simple y sencilla razón de que la sociedad mexicana ya la juzgó y la declaró culpable. Caso cerrado. Lo mismo le ocurrió a Diego. En el juicio él acusó a su novia, Erika Peña Coss, de haber matado a sus hermanos, pero de nada le sirvió.
Rosa Verduzco sufrirá el mismo vía crucis. ¿Es culpable? No lo creo y menos tratándose de una mujer que ha dado asilo a más de siete mil niños en tantos años. Que recibía dinero de Vicente Fox, Martha Sahagún, Felipe Calderón, entre otros políticos. Yo también lo habría hecho en su lugar. Alimentar, vestir y educar quinientos niños debe ser carísimo. Por algo el escritor Jean Marie Le Clézio, Premio Nobel de Literatura 2008, escribió un texto sobre Rosa Verduzco y le cedió los derechos a la Casa, a perpetuidad.
Jean Meyer —investigador emérito del Sistema Nacional de Investigadores y habitante de Zamora, Michoacán desde 1979— que conoce desde entonces a Rosa Verduzco, dijo en una entrevista que le hizo Héctor Aguilar Camín, que es falso que les den alimentos podridos a los niños.
Puede ser, pero para los gallos y las gallinas que viven en libertad en la banqueta de la entrada. Atrás tienen establo y puercos. Eso es alimento, como en cualquier sociedad campesina, con el que haces composta para los cultivos o se lo das a los animales. Esos muchachos comen espárragos, alcachofas, arándanos y otras frutillas.
En la misma entrevista Jean Meyer aseguró que aunque no tiene dinero para comprar cosas, “se las dan los agricultores locales. Los panaderos les dan diario pan, de las tortillerías también. Lo que le sobra lo regala. Un señor de la Merced le regala buenos pollos. Hay un señor en Zamora que les regala vales para gasolina. Una compañía lechera decidió donarles 500 litros de leche todos los días.” Niega que haya toneladas de basura y niños con piojos. Y sobre las acusaciones de abuso sexual respondió: “Sí es posible. Yo no puedo descartar que un empleado violara a una muchacha. Lo puedo creer. Imagínate, 600 personas de ambos sexos, es una peculiaridad de la institución. Más o menos es mitad y mitad, hombres y mujeres. Pero eso no necesitaba movilizar al ejército, es asunto de Ministerio Público. Necesitaban citar a la mujer y decirle «¿Sabe qué? Uno de sus empleados está haciendo esto…» O que lleguen con una orden de cateo y la persona que denunció diga «éste es el fulano». Lo que no entiendo es lo que ha pasado.”
Héctor Aguilar Camín respondió: “Ésa es una de las explicaciones fundamentales que hacen falta aquí. La absoluta desmesura con la que entraron a esa casa. Porque parecería que estuvieran tomando la fortaleza de “La Tuta" o del “Chapo” Guzmán. Dicen ellos que lo hacen para dar “seguridad perimetral” al sitio. ¿Qué es lo que iban a hacer para pensar que los niños podían salir en estampida? ¿Por qué no una intervención judicial común y corriente en busca de los niños?”
—Yo no te puedo contestar eso —dijo Jean Meyer—, pero abro un paréntesis. Hace tiempo que se dice que La Tuta está escondida en Zamora o Jacona, o que viaja de Jacona a Zamora. Cuando se nombró el comisionado [Alfredo Castillo] en enero y las autodefensas avanzaban y avanzaban, muchos Templarios se refugiaron en Zamora. Hace poco todavía me dijeron “La Tuta por ahí anda”. ¿Sería demasiado pensar que alguien dijo que Rosa Verduzco esconde a La Tuta?
—Ésa sería una explicación, pero la autoridad no ha dicho eso. Han entrado con increíble desmesura a una casa hogar absolutamente referencial… —añadió Héctor Aguilar Camín.
Sí fue un error. Fue un falso pitazo. Alguien dijo “ahí está La Tuta”. Pero no estaba —respondió Jean Meyer.
Sobre la Casa dijo: “Tienen maestros de la SEP, no particulares. Se cubren todos los grados desde primaria hasta prepa. Están comisionados. Tiene una escuela adentro. Hasta licenciatura de música. En esa casa escuchas música todo el día. Es el elemento cohesionador. Música clásica, banda de pueblo, coro… No hay televisión porque consideran que la televisión no es buena, pero hay una cineteca de primera calidad. Tienen una gran colección de películas con las que ningún otro niño de este origen puede soñar.”
Jean Meyer le contó a Héctor Aguilar Camín que Jean Marie Le Clézio le dijo la noche anterior que iba a escribir un texto “para la única santa que jamás tendrán en el valle de Zamora”.

Una vez más los mexicanos demuestran cuan injustos pueden ser.

Aquí la entrevista completa: http://www.nexos.com.mx/?p=21823
Aquí un video sobre Mamá Rosa y el albergue: https://www.youtube.com/watch?v=uScqtx6z4pc
Les recomiedo que lean los testimonios de Lydia Cacho y Alberto Ruy Sánchez:
http://www.sinembargo.mx/opinion/17-07-2014/25557
http://www.sinembargo.mx/opinion/18-07-2014/25579

martes, 15 de julio de 2014

Desconfío de listas de libros recomendados

Cada vez que leo una lista de libros recomendados por revistas o personajes famosos dedicados a la literatura me río y a la vez me empalago. Esto se debe a que desconfío completamente de quienes hacen estas listas. Yo los clasifico en tres categorías: Los que le hacen promoción a los cuates; los que están obligados por la chamba y se fusilan las listas de otros; y las listas pagadas por las editoriales. Esta última se entiende que es por publicidad y las editoriales tienen el mismo derecho que Cinemex o Corona de hacerle promoción a sus productos.
Pero si algo me queda claro es que los que saben de literatura no se atreven a hacer este tipo de listas. No pretendo generalizar. Sí hay algunos, pero lo hacen a modo personal, con sus amistades en las redes sociales.
En este caso hablo de los que trabajan para periódicos, revistas y páginas de internet, que por lo regular publican sus listas a fin de año, cuando sale la mayoría de las novedades editoriales. Recomiendan los mismos títulos, las mismas editoriales y las mismas vacas sagradas, y no tan sagradas, pero que van en el mismo caminito. Listas descaradas de diez libros que salen en el mismo mes y resulta que los leyeron todos en quince días. Y lo más sorprendente es que todos son genuinas obras de arte.
La segunda categoría de recomendaciones son aquellas que hacen revistas como Algarabía, que justamente esta semana se dio a la tarea de publicar una lista de sesenta y ocho libros que, según ellos, todos los mexicanos debemos leer. Me pregunto: ¿El que hizo la lista leyó todos los títulos que recomendó? ¿A poco ya leyó Cartas de relación  de Hernán Cortés e Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo? Los colocó entre los tres primeros. Ciertamente no tiene idea de lo que está recomendando. Estas dos obras no son para un lector común, debido a las constantes faltas de ortografía y el uso tan complicado y rebuscado del lenguaje de la época. Son libros que si no se tiene la convicción, la paciencia y el tiempo aburren; de esos libros que muchos tienen en casa pero que jamás leen. Abundan los libros sobre la conquista y con mejor narrativa.
Por otra parte quien hizo esta lista parece el promotor de Paco Ignacio Taibo II, pues recomendó diez de sus libros. Mientras que a Martín Luis Guzmán lo mencionó una vez; y a Octavio Paz y Juan Rulfo ni una sola. Pero si hubiese sido cuate o admirador de Juan Villoro lo habría mencionado quince veces. 

Aquí la lista por si quieren verla:  http://algarabia.com/algarabia/la-lista-literatura/  

martes, 8 de julio de 2014

¿Que México es un país pobre?

Algunos ciudadanos anularon sus boletas electorales el fin de semana con un «No era penal», y a algunos les pareció gracioso. Entiendo la desconfianza de algunos ciudadanos ante la situación política de nuestro país y admito que por varios años me abstuve de votar, pues pensaba: «¿Para qué voto si todo sigue igual?»
A veces parece que nada ha cambiado en todos estos años. La historia se repite cada sexenio. Gobernadores, diputados, senadores, por aquí y por allá, involucrados en lavado de dinero, corrupción, narcotráfico. Resulta difícil creer en la democracia ante este paisaje. Sin embargo creo que también es culpa de nosotros, los ciudadanos, por callarnos (no estoy incitando a la violencia), por anular nuestro voto, por comportarnos de manera infantil ante un acto tan importante como elegir a quien manejará las finanzas de nuestra localidad, resolverá los conflictos sociales, proporcionará ayuda a las zonas marginadas, etc. Marcar una boleta es firmar un contrato entre ciudadanía y candidato. Igual que un jefe con su empleado. Ya te contraté ahora cumple con tus obligaciones. Votar y dejar que hagan lo que les dé la gana es como anular el voto. Creo que escribir «No era penal» en una boleta manda un mensaje muy claro a los políticos: a la población le vale su país.
¿Que México es un país pobre? Para nada. Incluso sobra para financiar más partidos políticos. Anoche la Comisión de Prerrogativas del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó otorgar registros al Movimiento Regeneración Nacional (Morena); el Partido Encuentro Social (PES) y el Partido Humanista (PH). Nada más falta el aval del Consejo General.
Mientras hay países donde únicamente tienen dos partidos políticos y limitan la democracia aquí sobran. Estos son los partidos que aparecerán en las boletas en las próximas elecciones.
1. Partido Revolucionario Institucional
2. Partido Acción Nacional
3. Partido de la Revolución Democrática
4. Partido Verde Ecologista de México
5. Partido del Trabajo
6. Nueva Alianza
7. Movimiento ciudadano
8. Movimiento Regeneración Nacional
9. Partido Encuentro Social
10. Partido Humanista
Y si eso les parece mucho, aquí la lista de todos los partidos políticos que hay en toda la república:
1. Partido Estatal de Baja California, Baja California
2. Partido Encuentro Social, Baja California
3. Movimiento de Renovación Política Sudcaliforniana, Baja California Sur
4. Partido Orgullo Chiapas, Chiapas
5. Unidad Democrática de Coahuila, Coahuila
6. Partido Cardenista Coahuilense, Coahuila
7. Partido Progresista de Coahuila, Coahuila
8. Asociación por la Democracia Colimense, Colima
9. Partido Duranguense, Durango
10. Partido Alianza por Guerrero, Guerrero
11. Partido de la Revolución Socialista, Nayarit, Baja California Sur (Norte hasta 1998)
12. Partido Unidad Popular, Oaxaca
13. Partido Conciencia Popular, San Luis Potosí
14. Partido Alianza Ciudadana, Tlaxcala
15. Partido Socialista, Tlaxcala
16. Partido Sinaloense de Sinaloa
17. Partido Revolucionario Veracruzano, Veracruz
18. Primero Coahuila, Coahuila
19. Partido Cruzada Ciudadana, Nuevo León
20. Partido Socialdemócrata de Yucatán, Yucatán
21. Partido Social Demócrata de Coahuila, Coahuila
22. Partido Compromiso por Puebla, Puebla
Está en la ciudadanía hacer que esa inversión valga la pena.

domingo, 6 de julio de 2014

El penal y las reformas

«No fue penal», seguía rebotando el eco una semana después. Mientras tanto allá, donde los mortales no tenemos injerencia —no hablo del cielo ni del infierno sino del Senado— se aprobaron las leyes secundarias de la reforma en telecomunicaciones, que de acuerdo con los que saben (me excluyo) tratan sobre la preponderancia de empresas por sector, la transición de la televisión analógica a digital, restricciones al cobro de servicios en telefonía, inversión extranjera, derechos de autor y administración pública federal.
Hay más en las letras chiquitas. Los que están del lado de las televisoras dicen que el malo de la película es Carlos Slim. Y los que lo apoyan dicen que es el pago del presidente a Televisa por su apoyo en la campaña presidencial. Yo no me atrevo a defender ninguna de las dos versiones porque no me consta. Y no es eso de lo que quiero hablar sino de la ciudadanía…
¿Cuántos de nosotros entendemos ampliamente lo que se está jugando con estas reformas? Yo no, porque no he leído el dictamen y estoy seguro de que ninguno de los que está leyendo este texto tampoco. Sabemos lo que sabemos gracias a los medios. O mejor dicho «a lo queremos entender». Pues estos mensajes siempre vienen un poco adulterados: Primero la incomprensión del redactor de la nota. No digo que sea tonto sino que ciertamente creo que las leyes están redactadas para que no se entiendan y se malinterpreten o se interpreten de acuerdo a las necesidades. Segundo un poco de cizaña —u omisión— por parte de quien nos expone la reforma en radio, televisión o prensa. Y tercera lo que entendemos y lo que queremos entender. Pues hay algunos que aunque les expliquen con manzanitas piensan: «Ya nos jodieron, ya nos jodieron, ya nos jodieron».
Lo que más se ha cacareado sobre estas reformas es que habrá más canales de televisión y mejor programación. Ya se pueden reír. ¿A poco a los mexicanos les interesa tener mejor programación? ¿Estamos hablando de los mismos que llevan ocho días lloriqueando que no fue penal?
¿Para qué tanta música si no hay con quién bailar? Supongamos que se crean dos nuevos canales de televisión abierta. ¿Cuál sería esa supuesta mejor programación? ¿Documentales, cine de arte, series hechas con mejor calidad, ya por lo menos, no tan estúpidas? Ahí están el Canal 22 y el Once y muy pocos los sintonizan. Seamos honestos: los mexicanos no exigen mejor programación. Si fuera cierto apagarían la televisión. Con eso, les aseguro, las televisoras cambiarían su programación lo más pronto posible.
Ya lo dije anteriormente: ¿Por qué no lo hacen? Por la misma razón por la que un taquero no vende ensaladas o tacos de ochenta calorías. Al cliente lo que pida.
También pueden leer mi nota "La cultura de la idiot-sin-gracia": http://antonioguadarramacollado.blogspot.mx/2014/07/la-cultura-de-la-idiot-sin-gracia.html

La cultura de la idiot-sin-gracia

Hay quienes aseguran que las dos televisoras más importantes del país se empeñan en mantener a la población idiotizada. Cierto que la mayoría de su programación es tonta. Que podrían hacer más programas inteligentes, también es muy cierto. ¿Por qué no lo hacen? Por la misma razón por la que un taquero no vende ensaladas o tacos de ochenta calorías. Al cliente lo que pida.

Que es culpa de Televisa y Tv Azteca. Falso. Que es un asunto nacional. Falso. Hace poco fui a Japón, y en las mañanas, mientras desayunaba tuve la oportunidad de ver la televisión. ¿Qué encontré? Un programa igual a los que se transmiten todas las mañanas en México. No hablo japonés, pero las imágenes lo decían todo. Y sí, le cambié al canal repetidas veces y encontré programación idiota. Y en las noches también transmiten telenovelas… igual de simplonas.

Dirán algunos que podría ser una excepción, que el gobierno, bla, bla, bla. La verdad es que también hay televisión idiota en Francia, España, Chile, y otros países.

Ahora no me queda duda de que es culpa, principalmente, de la ciudadanía que no exige mejores contenidos. Con quejarse entre amigos no basta. La verdadera y única solución está en apagar el televisor o cambiarle de canal. Oferta hay mucha; y no por eso mejor, la televisión de paga también tiene mucha basura. También hay mucha oferta en internet. De acuerdo con la revista Forbes "entre los contenidos que se ven más en Netflix México, son series internacionales como Breaking Bad, Revenge, How I Met your Mother. En cuanto a títulos locales, Las Aparicio, Rebelde, Teresa…"

¡Sí! Leyó bien: Rebelde y Teresa.

¿Y a todo esto qué es lo que prolifera en las redes sociales, donde por fin la sociedad se puede liberar de los monstruos de las televisoras? ¿Ciencia? ¿Historia? ¿Arte? ¿Filosofía? No, todos sabemos que no. La libertad no hace a una sociedad más culta. Un ejemplo claro son los tres YouTubers más famosos de México: HolasoyGerman, publicó el video en YouTube más visto en México en el 2013, y hasta ayer ha sido visto 23.558.872 veces. Le siguen una tal @yuyacst y un @werevertomorro, la primera con más de dos millones de seguidores en Twitter y el segundo con casi cuatro millones; y nueve millones y medio en Facebook. Seguramente se debe a sus tuits tan filosóficos. Aquí unos ejemplos: “Ya te quiero ver” y obtuvo 2736 retuits. Otro: “Esfuérzate más que ayer”, con 2158 retuits. Y así se repite cientos de veces.

Ahora pregunto: ¿La cultura de la idiot-sin-gracia es culpa de las televisoras?

miércoles, 2 de julio de 2014

Un sueño

Soñé que estaba formado en la taquilla de la Ópera de Nueva York. Ahí mismo conocí a una mujer de unos cuarenta años, que por su belleza y elegancia le sentaban muy bien. Caminamos al estacionamiento y ahí se nos acercó un empleado del valet parking, quien muy al estilo mexicano preguntó "¿Cuál es su carro, señorita?" Y ella respondió: "Un Jaguar gris plata".

No recuerdo qué estábamos platicando pero sí que estaba muy interesante. Entonces llegó el valet con el auto de lujo y yo le dije a la mujer a tono de despedida que iba al "mall" de en frente a comprar un traje para la ópera de esa noche. (Nunca he estado en Nueva York y no sé si por ahí haya algún centro comercial pero en mi sueño sí había uno y muy grande.)

"Yo te acompaño", respondió ella dejando al valet con la mano extendida a un lado del flamante automóvil. Cruzamos la calle caminando. De pronto se le rompió el tacón derecho y estuvo a punto de caer en medio del pavimento. Se quejó del dolor como si estuviese a punto de parir. Al otro lado de la calle habían taxis y una ambulancia. Ella se dirigió cojeando al servicio de emergencia que era la cosa más moderna y tecnológicamente extravagante que he visto en mis sueños. Se abrió automáticamente una compuerta de la parte trasera de la ambulancia y salió una cama tamaño matrimonial con colchón tapizado en cuero café.

"¿A qué hospital la llevamos?, preguntó el paramédico. Y ella respondió: Vamos aquí al "mall". Del semáforo a la entrada de la plaza eran poco más de cien metros. Avanzo la ambulancia y llegamos en segundos. La mujer bajó sola y con los tacones en la mano. " Tengo que comprar unos zapatos", dijo con la mirada hacia el interior de la plaza, como quien ha añorado ese momento toda su vida, y entró.

Entonces yo me pregunté muy preocupado: "¿Espera que yo pague el servicio de la ambulancia?" Afortunadamente me desperté.

martes, 1 de julio de 2014

Homero y yo

Hace un par de horas, mientras trabajaba en la computadora, escuché una flatulencia. Alcé la mirada y vi por arriba de la pantalla de la lap a Homero —un Schnauzer mediano, negro— acostado en el otro extremo del estudio, observando su ano. No es la primera vez que lo hace. Últimamente es algo frecuente. Está enfermo: tiene una bola en el recto, le cuesta mucho trabajo defecar y cuando lo logra sangra. Y los cuatro veterinarios que lo han revisado no saben qué es lo que tiene. Le han recetado medicamento y cambio de alimento, pero no le han servido.
Homero y yo pasamos juntos la mayor parte del tiempo. Mientras escribo, se acuesta a un lado mío o frente al escritorio; si voy a la cocina o a la sala él también va y se queda ahí. Duerme en la recámara. Hubo un tiempo que tuvo permiso de dormir en la cama hasta que intentó apoderarse de todo el espacio, así que volvió a dormir en el piso. Decir piso suena exagerado, pero tiene tres camas: una para la recámara, otra para la sala y otra para el estudio.
Su llegada a la casa fue hace ocho años, en contra de mi voluntad. Ya teníamos una perrita, pero mi esposa lo llevó, primero con la excusa de que se lo habían encargado y luego elaboró toda una estrategia para que se quedara. En fin, pasaron varias semanas sin que el perro recibiera un nombre. Yo le llamaba “perro”. Y él, poco después, asumió que “Perro” era su nombre. Finalmente recibió su nombre en honor al filósofo Homero, aunque muchos, en cuanto lo conocen, lo asocian con los Simpsons.
Meses después las travesuras de ambos perros nos llevaron dar en adopción a la otra perrita. Homero se quedó, pero semanas después se enfermó de Parvovirus. Las probabilidades de vida eran escasas. La veterinaria hizo todo lo necesario, el resto estaba en nuestras manos y en el perro. Estuvo con suero alrededor de dos semanas, en las que teníamos que dormir junto a él, en el piso, para evitar que se quitara el catéter. Al final se veía esquelético. Pero lo logró y los siguientes años fue un perro saludable, muy amigable con la mayoría de la gente, pero en especial con los niños.
Hubo un tiempo que le dio por sentirse indestructible y se le ponía al tú por tú a todos los perros. Un día, se puso celoso porque un Pastor Inglés se me acercó muy amigable y se le fue encima. El otro, por supuesto, lo sacudió como trapo. Los gatos de la colonia y él nomás no se llevan. Si uno de ellos se atreve a entrar al patio, Homero lo persigue. En una ocasión sí alcanzó a un gato callejero al que llamo “don Gato”, pero éste le respondió con tremendos rasguños. Y Homero se quedó quieto, como pensando, “Ah, chinga, sí se defiende, ¿y ahora cómo le hago?”.
Ayer que lo llevé a caminar, Homero volvió a sangrar. El perro de mi vecina tuvo los mismos síntomas antes de morir. Ellos lo dejaron vivir hasta que el animal evacuaba chorros de sangre por todas partes. Los perros no nos pueden decir con palabras que les duele algo. Uno debería aprender a reconocerlo en sus gestos, pero somos aún muy primitivos. Sé que hay quienes sí pueden, pero ése no es el tema.
Ahora veo a Homero acostado, en silencio, y me pregunto si está descansando o está soportando algún dolor. Ayer llegamos a la decisión que en algún momento, espero falte mucho para eso, lo tendremos que dormir. No quiero, pero lo último que quiero es que sufra. Al escribir esto no puedo evitar el llanto. Digo, el cabrón a veces es muy ruidoso y un flojonazo de primera que no lava ni su plato, pero es buena bestia y se le quiere inmensamente y se le agradece su compañía y paciencia.