Mis libros

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sábado, 26 de septiembre de 2015

Marcha #Ayotzinapa, a un año de los hechos.

43 es una cifra simbólica. Detrás de ésta se encuentran otras más tétricas: 60,000 muertos durante el gobierno de Felipe Calderón; 17,000 muertes durante los primeros dos años del gobierno de Enrique Peña Nieto y 26,500 personas desaparecidas desde el 2007, según cifras oficiales, aunque hay quienes aseguran que son 120,000 muertos.
43 normalistas, estudiantes, jóvenes, hijos, hermanos, primos, amigos, vecinos... 43 seres humanos. Versiones van y vienen. Para unos son víctimas y para otros delincuentes. Hay quienes aseguran que fue el gobierno local impuesto por AMLO y otros que culpan al gobierno de EPN. Se asegura, por un lado, que están vivos con la misma certeza con la que "la verdad histórica" explicaba el lugar y el modo en el que fueron calcinados.
Mientras tanto, los padres de los normalistas sufren tres tragedias: 1. La desaparición de sus hijos. 2. La incapacidad del gobierno para brindar respuestas. 3. La manipulación de los titiriteros (partidos políticos) que han utilizado esta causa para beneficio propio.
120,000 muertes relacionadas con el crimen organizado son razón suficiente para aterrarnos, para llorar, para querer salir de este infierno. Me duele México. Me entristece saber que la ciudadanía también es responsable. Sí, somos víctimas, pero de nosotros mismos: los mexicanos. (Ni los políticos ni los delincuentes de este país son europeos.) Somos responsables de una u otra manera por permitir con nuestro voto, nuestra indiferencia, nuestra complicidad que los gobiernos, las autoridades y los ciudadanos en general rompamos las leyes.
Ojalá que la marcha de hoy por los 43 normalistas no sirva nada más para responsabilizar al gobierno, mentarle la madre al presidente o victimizarnos; sino que concientice, que despierte a la población y nos lleve a preguntarnos a profundidad, todos los días y de diversas formas cómo y por qué llegamos a esto; y a tomar acciones para solucionarlo, más allá de esperar que papá gobierno se haga cargo.

viernes, 11 de septiembre de 2015

9/11, la atracción turística

Hoy es una de esas fechas de las cuales todos recordamos perfectamente lo que estábamos haciendo esa mañana.

Yo estaba dando clases. En la entrada de la escuela había un televisor encendido todas las mañanas con el noticiero de TvAzteca. Maestros y alumnos salimos de las aulas para ver la primera de las Torres Gemelas con una nube de humo. Hasta el momento se hablaba tan sólo de un accidente. Minutos después nos tocó ver lo que parecía parte de una de las tantas películas norteamericanas en las que los gringos destruyen sus edificios más importantes. Un segundo avión se impactaba en el otro rascacielos. Se sumergía rápidamente en el edificio hasta desaparecerse en una explosión. Las televisoras se encargaron de repetir la escena hasta el hartazgo. Luego, la imagen de las personas brincando por las ventanas, eligiendo una muerte menos tortuosa que la de las llamas. Y finalmente el desplome de las torres. La realidad superaba al cine hollywoodense y hacía de la humanidad un poco menos sensible.

Con el paso del tiempo nos enteramos que el desplome de las Torres Gemelas (perfectamente lineal, sin causar daño alguno a los edificios vecinos), no había sido provocado por los aviones sino por la dinamita que había sido colocada anticipadamente para la demolición (sin importar las vidas de 3000 personas); y que el autor intelectual era el mismísimo presidente de los Estados Unidos, aunque la versión oficial sigue culpando a los talibanes.


La Zona Cero, donde hoy yacen dos lujosas cascadas, es una de las atracciones turísticas más famosas de Nueva York, con un parque memorial conocido como 911 Memorial, cuyo acceso supuestamente es gratuito, pero la tramitación del pase por internet cuesta 2 dólares por persona y se sugiere una donación que va desde los 10 dólares; un museo para recordar los acontecimientos del 9/11 y cinco rascacielos espectaculares. Y para quien quiera subir al observatorio del One World Trade Center, sólo tiene que pagar 32 dolarucos.