En 2012
no sólo estaba a favor de AMLO, sino que promoví el voto por él. Critiqué
constantemente a EPN porque no quería que regresara el PRI. Ahora me
arrepiento. Aquí mis razones:
1. AMLO
es un dictador. Se hace lo que él dice o no se hace. Ejemplo: el PRD no estuvo
de acuerdo con sus políticas y él se salió y creó su propio partido en donde
nadie le lleva la contraria.
2. La
construcción del segundo piso en su gestión como jefe de Gobierno del DF la
están pagando todos los ciudadanos, hasta los que ni coche tienen. Y lo que es
peor, ni siquiera sabemos cuánto costó porque AMLO dejó esos documentos
reservados. La sección que se construyó en el sexenio siguiente la paga sólo
quien utiliza el segundo piso, es lo justo.
3.
Desde 2006 hasta la fecha López Obrador no ha tenido un empleo con el cual
compruebe de dónde saca para mantener a su familia y viajar por toda la
república con escolta y todo un equipo de campaña. En una ocasión dijo que vive
de las regalías de sus libros. Si fuera Dan Brown se lo creería, pero sus
libros no venden, no publica seguido y tampoco se dedica de lleno a la
literatura.
4.
Andrés Manuel jamás ha apoyado los derechos liberales como el derecho al
aborto, los matrimonios entre personas del mismo género ni la reasignación de
género, entre otros. Y el mismo dijo que eso no era importante en su agenda.
5. El
caso Ayotzinapa es culpa principalmente de los Abarca y el crimen organizado,
quienes fueron puestos en el gobierno por AMLO, sí, por él, quién ha engañado a
sus seguidores asegurando que fue el Estado.
6. El
señor promete lo que sea a quien sea con tal de que voten por él: CNTE, SNTE,
Luz y fuerza, rechazados del Poli y UNAM, y muchos sindicatos más. Él está
detrás de las huelgas del Politécnico, porque tiene miedo que el secretario de
educación se postule en las próximas elecciones.
7. AMLO
está aliado con Norberto Rivera y está dispuesto a ceder en lo que sea con tal
de que la iglesia católica lo apoye. Tanto así que les regaló el predio a un
lado de la Basílica de Guadalupe donde hoy está una plaza comercial con toque
religioso. Por si fuera poco MORENA alude a partido de la Morena del Tepeyac.
8. Tiene meses insistiendo que el avión presidencial no
lo tiene ni Obama y recientemente que se lo va a vender a Estados Unidos. Como
lo explica claramente Carlos Loret de Mola en su nota de hoy: el Air Force One,
en realidad son dos naves idénticas que pueden ser reabastecidas de combustible
en pleno vuelo; tiene defensas contra misiles antiaéreos, cables blindados
contra pulsos electromagnéticos en caso de ataque nuclear, ECM para interferir
radares y varias otras cosas que el avión mexicano no. El Air Force One cuesta
333 millones de dólares. Son dos, por lo tanto 666 millones de dólares. El
avión mexicano vale 257 millones de dólares. El Air Force One mide 76.4 metros de
largo y 68.5 metros de ala a ala. Es de 6.10 metros de ancho y puede despegar
con 450 toneladas de peso. El avión presidencial de México es 14 metros más
corto, con 8.5 metros menos de ala a ala, 60 centímetros más angosto por dentro
y solo puede despegar con 200 toneladas menos de peso. Además puede transportar
nada más a la mitad de gente.