Mis libros

Mis libros

jueves, 4 de febrero de 2016

Adiós a la ropa masculina

Por mucho tiempo tuve miedo a hacer pública mi condición trans. Hacerlo implicaba muchas cosas. Entre tantas, la posibilidad de arrepentirme. "¿Y si se trata tan sólo de una faceta?", me pregunté por casi treinta años. Hoy me da risa, pero no fue nada fácil. "¿Y si me arrepiento? ¿Y si...?"

En estos días he estado regalando mi ropa de hombre, mucha de ésta prácticamente nueva. Tenía unos zapatos blancos que utilicé a lo mucho unas seis veces. En los últimos cinco años he vivido como mujer en mi casa; únicamente usaba ropa de hombre para salir a la calle, generalmente jeans, tenis, camiseta y una chamarra enorme para ocultar mis senos cada vez más evidentes gracias al tratamiento de remplazo hormonal. Y a las presentaciones de libros, ropa formal, saco y las ya famosas boinas, para parecer escritor.
Todavía hace unos días me cuestionaba si en verdad quería regalar esa ropa. Por un instante pensé que podría utilizarla, pero la simple idea me parecía indeseable. No me nace. No puedo.


Para no hacerles la historia más larga: al momento de regalar esas prendas no sentí culpa, ni temor, ni nostalgia; más bien una inmensa alegría porque por fin se estaba liberando un gran espacio en mi ropero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario