Se acabó, por fin y para bien de la nación, el
sueño guajiro de ganar el mundial. A partir de mañana todo volverá a la calma.
Muchos dirían “a la normalidad”, pero no es la palabra correcta. Pues por sí
misma discrimina: lo que no está en la norma esa anormal y por ende raro,
inapropiado, absurdo, feo, incongruente, etcétera.
Es lo contrario al sentido común. Otro conjunto de
palabras mal aplicadas. Sentido común no es razonar, sino ir con la norma, con
la corriente. Y es ahí donde el fútbol y la norma hacen mancuerna. La necesidad
de pertenecía es lo que lleva —aunque no se den cuenta de ello jamás— a la
media a seguir la norma.
No se malinterpreten mis palabras. Es legítimo que
a la gente le guste el fútbol o los deportes en general, así como a otros nos gusta
la literatura. Tampoco pretendo insinuar que se vuelvan aficionados por
hipocresía. No hay duda de que todas sus alegrías y tristezas son genuinas. Les
creo cuando lloran y sufren por sus equipos. A mí también me enfadan las
injusticias cometidas por los jugadores opositores y los árbitros. Detesto la
injusticia en general.
Pero también creo que la injusticia de hoy —en el
partido México vs. Holanda— le hace más bien al país que mal. Todos sabemos lo
que habría sucedido si México hubiese pasado a los tan añorados cuartos de
final. Millones habrían salido a celebrar —hasta ahí todo bien— y se habrían
seguido con la borrachera hasta el amanecer. ¿Cuántos accidentes viales habrían
ocurrido? Muchos dirán que esto no tiene nada qué ver, pero por algo cada año
en las fiestas decembrinas se llevan a cabo campañas para disminuir la alta
incidencia de accidentes ocasionados por el consumo inmoderado de alcohol,
principalmente entre los jóvenes. ¿Cuántas vidas se salvaron?, por el momento,
por lo menos. De acuerdo con Organización Panamericana de la Salud “En México
los días jueves, viernes y sábado por la noche, se movilizan alrededor de
doscientos mil conductores bajo influencia del alcohol y por este motivo mueren
al año aproximadamente veinticuatro mil personas en accidentes automovilísticos
relacionados con el consumo de alcohol.”
En Estados Unidos, Canadá, algunos países europeos
y asiáticos, las escuelas secundarias y bachilleres tienen equipos de fútbol y
básquetbol, por mencionar algunos. Para pertenecer a estos equipos, los
estudiantes deben obtener buenas calificaciones. Deben merecerlo. Esta
enseñanza es lo que los hace mejores en otras disciplinas. Primero la educación
y luego la diversión. En México sucede todo lo contrario.
No cabe duda de que el fútbol y la religión
encabezan la lista de prioridades de los mexicanos, aunque no lo admitan,
aunque en las encuestas digan que son la educación, la salud y la satisfacción
ante la vida. A México pueden robarle en las gasolineras, el cambio en el
supermercado, su saldo del celular, el oro, la plata, el acero, el petróleo,
las arcas nacionales, pero su pase a cuartos de final no. ¡Eso es imperdonable!
¿Qué pasaría si la selección mexicana ganara el Mundial? Se
incrementaría descomunalmente la soberbia, que ya conocimos con la victoria de
México contra Croacia. Es por ello que considero que México no merece ganar el
Mundial, no por ahora.
Así es, es un deporte más, un gusto para la mayoría de la gente, pero solo giran sobre ese eje dejando pasar por alto las injusticias diariamente vividas, y esas nadie las reclama
ResponderEliminarQue robaron a México creo eso es desde tiempos muy remotos porque asi como la mayoría se queja de un arbitro no nos quejamos de nuestros gobernantes que nos roban a diario, reformas que nos asfixian mas, mas impuestos, mas gasolinazos, imposición de ya no poder circular, la gente sin linea 12 del STC, pero con pantallas en el zócalo, yo sigo esperando el servicio de primera del STC los policías que quiten a los bocineros y podría seguir y seguir, aquí mi pregunta es QUIEN ROBO A MÉXICO ?
ResponderEliminarcierto Antonio Guadarrama le doy toda la razón,y sobre todo por las mujeres que hoy los maridos llegaron a casa sobrios y no se gastaron el dinero del recreo de sus hijos en unas cervezas para celebrar. gracias por tus acertados comentarios
ResponderEliminar