Sé que lo que voy a decir incomodará a los que odian el Teleton. Tenemos razones suficientes para desconfiar de las fundaciones, de Televisa, y del gobierno. Jamás he dado un peso a esta colecta. No sé si esto deba ser motivo de orgullo o de vergüenza. Son tantas las cosas que hemos escuchado sobre el Teleton que ya no sabemos dónde quedaron la verdad y la mentira.
Que sirve para evadir impuestos. Es muy probable, pero también creo que si ese dinero fuera a dar a Hacienda terminaría en fondos de una campaña electoral o en mansiones en las Lomas. Que las empresas que donan sacan el dinero de la nómina de sus empleados, les guste o no. Esas sí que son chingaderas. Que es responsabilidad del gobierno, muy, pero muy cierto. El gobierno debe hacerse cargo de los gastos de cada uno de los CRITS, para eso pagamos impuestos, no para que la esposa del presidente se vaya de vacaciones con amigos alrededor del mundo o se compre departamentos en Miami.
Vivimos en un país tercermundista (con algunos fraccionamientos primermundistas) donde la atención médica es escasa o deficiente, y las familias más jodidas jamás pueden financiar terapias tan caras.
No tengo hijos, pero sí sé lo que es la miseria. Lo viví. Hubo días en los que no tuve para comer. Entonces imagino lo doloroso que debe ser tener un hijo con parálisis o algún síndrome, con un sueldo de tres mil pesos al mes y pienso que en esas circunstancias a mí me valdría madres cómo y de dónde viene la ayuda.
Nuestra obligación como ciudadanos es exigir a los gobiernos que mejoren los servicios de salud para que no haya fundaciones haciendo el trabajo que le corresponde al gobierno.
El reclamo en redes sociales no es suficiente. Si tanto les molesta la existencia y la forma en que se financia el Teleton organicen a sus comunidades y vayan a las oficinas de gobierno de su localidad y exijan mejores centros de salud. Y si no lo hacen quizá lo mejor será permitir que los que necesitan esa ayuda la reciban en el Teleton, muy a pesar de los rumores y odios añejos en contra de una televisora.
Aún así, no me gusta quedarme con la duda, entonces le pregunté a alguien que trabajó en un CRIT y esto fue lo que me respondió:
—Hola, Lety. Hay gente que asegura que en los CRIT se le cobra a la gente que pide ayuda, ¿es cierto?
—Hola, trabajé en un Teletón, y es verdad, se cobra. Todos los servicios tienen un costo. Quizá eso no sea tan malo como todo lo demás. Hablando medicamente. Para mí, lo peor es el desperdicio de recursos humanos: un médico sólo ve ocho pacientes por día, cuando la capacidad real es de al menos doce.
„Todos los altos directivos son miembros del Regnum Cristi (el brazo civil de los legionarios de Cristo). Ellos, en comparación con un medico, tienen unos sueldos envidiables, superiores a los 35mil quincenales y de ahí para arriba, cuando un médico gana 12mil en promedio a la quincena.
„Su modelo de atención médica es malísimo, aunque lo promueven como el sistema de rehabilitación más grande del mundo y participan cada año en el “Best place to work”.
—¿Cuáles son las cosas buenas del Teletón o los CRITS?
—Han implementado tecnología que quizá si no lo hubieran traído, seguiríamos muy atrasados en rehabilitación médica. Específicamente los robots lokomat y armeos para rehabilitar el caminar. Han promovido el trabajar con base a procesos bien elaborados aunque no los ejecutan, sin embargo, las ideas son buenas. Se han certificado con acreditaciones internacionales, es decir esto garantiza que el servicio sea bueno, aunque desperdicien tiempo y espacio. Pienso que tienen la infraestructura muy sólida, pero andan en su nube de «somos, hacemos»... Bla, bla, bla, y no se dan cuenta del despilfarro. Si un paciente cumple 18 su modelo médico, al ser pediátrico, no permite que esas personas sigan recibiendo la atención. Y por lo tanto ahí se quedan en el olvido. Si abrieran a población de todas las edades, o ya no abrieran mas hasta incrementar la cobertura en los ya existentes sería la onda. Sin embargo es un paquete que nadie quiere. ¿Quién lo haría? El Estado no ha podido ni con la cobertura de salud básica. Imagínate para la discapacidad, es un tema complejo.
—¿Cuánto se le cobra a la gente?
—Se hace un estudio socioeconómico. De eso depende, según su capacidad de pago. Todos los servicios, todos tienen un costo, es decir si en un día el paciente va a psicología, consulta, tanque, robot y cada uno le cuesta 30 pesos paga 120, y así. Si ese día no trae dinero se les da una especie de crédito. Si rebasan cierta cantidad y ya no pueden pagar se les suspende el servicio hasta que paguen.
„Sin embargo si lo ves con objetividad no es caro en relación al costo real, claro si viviéramos en un país donde el salario mínimo te lo permitiera. Mira, en la consulta privada una atención de psicología está en 400, una médica en 500, una terapia en 400, y en lokomat en 800.
—¿Crees que el Teletón es un negocio más que una fundación?
—¿Y qué fundación no lo es?
„Ahora trabajo en una organización estatal para personas con discapacidad y el panorama tampoco es bueno: el gobierno ha visto en las personas con discapacidad una mina de oro, tierra virgen, votos seguros, claro, siguiendo la escuela que han dejado campañas como el Teletón. Ni a cual irle.
—Entonces podríamos concluir que a pesar de todo lo malo hay cosas buenas.
—Hay que ser objetivos.
Quisiera hacer algunos comentarios, conclusiones y preguntas que surgieron derivado de la entrevista.
ResponderEliminar1. Se debe diferenciar entre un servicio privado (que cabe la fundación) y un servicio público. Los dos tienen en común que satisfacen una necesidad humana. Sin embargo, el servicio privado para ser rentable sus ingresos deben ser mayores que sus gastos. Es decir, el que invirtió debe recibir un rédito por el riesgo, costo de oportunidad, etc de asignar recursos propios al proyecto que emprendió. Por otro lado, en un servicio público esta relación puede ser: ingresos mayores a sus gastos o ingresos iguales a sus costos (nunca puede existir la relación costos mayores a sus ingresos tanto para el público como para el privado pues lo llevarían a la quiebra)
2. En un negocio privado me cuesta trabajo entender que exista despilfarro en recursos, puesto como dice el dicho gringo: time is money.
3. Por lo que entiendo el TELETON es una fundación que tiene distintas fuentes de financiamiento: recursos propios (ingresos por consultas, etc), públicos y donaciones privadas.
4. Concluyo que los recursos públicos y donaciones están financiando los altos salarios de los ejecutivos e incentivan a no cambiar el modelo médico. Si operara el TELETON como una empresa estoy casi seguro que cambiaría su modelo médico y evitaría el despilfarro (oferta igual a la demanda).
5. ¿Por qué entonces donar si existe una oferta mayor a la demanda?
6. ¿Por qué hacer rígida la demanda para cierta edad? (la respuesta creo que es obvia)
7. ¿En todo caso no deberían las donaciones, recursos públicos e ingresos por consultas, etc de usuarios de un nivel socioeconómico preponderante subsidiar las cuotas de consultas, etc para los de nivel socioeconómico bajo?
Saludos!!